Así me gusta, aprendices de piratas. Por las barbas de mi amigo Jack sparrow, que seguro que vais a ser unos excelentes piratas porque, según me han contado mis espías, habeis hecho unas palmeritas que estaban de rechupete, siempre ayudados por vuestros padres. Todo muy bien por ahora pero, hay que seguir así superando cada una de las pruebas que os ponga.
Resulta que, paseando tranquilamente por la orilla del mar mientras mi barco estaba fondeado en alta mar, vi pasar cuatro monturas en las que cabalgaban cuatro caballeros. Cada caballo tenía un color distinto: blanco, rojo, negro y otro de un verdoso pálido. Me sorprendió ver que los jinetes iban cubiertos con capas y no podía ver su cara, ni siquiera las vestiduras que llevaban bajo los mantos. Intenté seguirlos con la mirada pero no me alcanzó tan lejos. De vuelta en mi camarote pensé que al día siguiente intentaría tener más suerte y así volví a la playa al amanecer. De nuevo aparecieron ante mí los cuatro jinetes pero hoy sí, hoy pude verlos claramente y ahora os contaré lo que descubrí bajo los mantos. El que montaba el caballo blanco llevaba una corona y un arco en la mano. El del caballo verdoso parecía muy enfermo porque su piel estaba cubierta de costras pestilentes. Miré al caballo rojo y ví que sus ojos estaban inyectados en sangre y su cuerpo parecía arder. Cuando giré la cabeza para observar al cuarto jinete, me quedé impactado. No tenía rostro, era una calavera y portaba una guadaña en la mano. Creo que del susto me desperté y comprendí que todo había sido un sueño, o mejor dicho, una pesadilla. Quizás por haberme dormido leyendo algún libro que trajo a mi memoría, mientras dormía, historia de devastación, peste, guerra y muerte.
Ahora, se me ocurre que, como buenos piratas, hagais un dibujo imaginándoos cómo serían esos cuatro caballos tan horrorosos es infernales. Podeis pintarlos como queráis y llevando aquello que os parezca que le pega a cada uno de ellos.
Creo que este es un buen reto porque, no hay un buen pirata si no sabe hacer buenos mapas, y para hacer buenos mapas hay que entrenarse mucho dibujando. En otra ocasión os contaré la historia del mapa que encontré un día buceando en las playas del caribe. Pero eso será en otra ocasión...
TITA LA REVOLTOSA

Creo que a vuestro padre le han gustado mucho las palmeritas, o eso me han contado. Bueno, yo he preparado hoy unos roscos que estaban de rechupete. Algún día os enseñaré la receta para que seais unos valientes reposteros. No obstante os contaré que un día, hace muchos muchos años, vuestra madre (que también fue aprendiz de pirata) se atrevió a preparar unos exquisitos roscos de vino. Su madre, que es vuestra abuela, le compró todos los ingredientes y se puso, junto con su hermana tati (que es vuestra tía tati), manos a la obra a preparar unos roscos. Tengo que deciros que le salieron deliciosos y que, desde entonces, no se han probado mejores roscos en todo el territorio de lo piratas.
ResponderEliminarAhora ¡a dibujar!. Espero que dediquéis el tiempo necesario y que vuestros dibujos sean tan impresionantes como el sueño que tuve. Quisiera que, si vais a Murcia, llevéis esos dibujos para que abuela Naty y tía tati, y también vuestros otros tíos y tías, vean lo bien que estais cumpliendo vuestros retos piratas.
ResponderEliminar¡MUCHA SUERTE!
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